Este gobierno está empeñado en pasarle facturas al Zulia. A partir de hoy nos golpean con cuatro horas diarias sin luz, eso sin contar el tiempo de racionamiento que tendremos por los cortes imprevistos. Fácilmente podríamos llegar a las 8 horas por día.

Una vez mas se pone de manifiesto la tirria que mantiene el poder central en nuestra contra. Se nos afincaron con el cronograma de racionamiento eléctrico. No les bastó con tratarnos como venezolanos de segunda e imponer sobre nuestros hombros el peso del consumo caraqueño, sino que ignoraron las condiciones implacables de nuestro clima. 

Cada vez nos atacan con más fuerza. No nos perdonan el mantenernos de pie ante los constantes atropellos que nos hacen desde la capital. No nos perdonan que no nos tiemble el pulso para reclamar nuestros derechos y, sobre todo, no nos perdonan que no seamos chavistas. Así como lo lee, el Zulia no es chavista. Arias Cárdenas llegó a la gobernación por un error histórico que estoy segura no se repetirá. Este señor ha rayado en el cinismo, el descaro y la alta traición al pueblo. Quien es capaz de pedirnos más comprensión a estas alturas del partido es porque no tiene ni idea de lo que estamos padeciendo. 

Hoy no nos cabe tanta indignación. Estamos que si nos pica una guayacán no lo sentimos. Nuestro día a día se va entre los racionamientos de luz y de agua, intentar comprar alguito de comida sólo dos días a la semana según el terminal de cédula, deambulando de farmacia en farmacia para comprar algún remedio y mirando para los lados por miedo a que nos atraquen. 
Esto no es vida, esto es angustia. Vivir aquí es para guapos. Pero llega un momento que de tanto tensar la cuerda, esta se puede romper, porque “nadie es dueño de la multitud aunque crea tenerla dominada”.

Gladys Socorro
Venezolana y periodista

Twitter: @gladyssocorro

Blog: gsocorro.wordpress.com

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